Saca los medallones del congelador — no hace falta descongelarlos.
Precalienta la freidora a 180°C durante 3 minutos.
Seca los medallones con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad del hielo.
Aplica un spray de aceite de oliva por los dos lados y añade sal y pimienta.
Coloca los medallones en la cesta sin que se toquen entre sí.
Cocina a 180°C durante 8-10 minutos según el grosor.
Comprueba que el interior está opaco y se desmenuza ligeramente al presionar — señal de que está en su punto.
Sirve inmediatamente con unas gotas de limón.