Calienta el aceite con las semillas de anís a fuego suave 2 minutos — solo hasta que el anís suelte su aroma. Deja enfriar completamente.
Mezcla en un bol la harina, el azúcar, la canela, la ralladura de naranja y la sal.
Añade el aceite infusionado frío y el vino. Mezcla hasta obtener una masa que no se pegue.
Forma una bola, envuelve en film y deja reposar 30 minutos en la nevera.
Estira la masa a 1 cm de grosor. Corta círculos con un vaso y el agujero central con un descorazonador o tapón.
Precalienta la freidora a 180°C 3 minutos.
Coloca los roscos en la cesta con papel de horno y spray de aceite. Cocina 6 minutos a 180°C, da la vuelta con cuidado y cocina 5-6 minutos más.
Saca en caliente y reboza inmediatamente en azúcar glas.